Piercing en orejas
- 1 may 2013
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Es este el sitio más común de piercing y es una zona proclive a infecciones, ya que hasta un 35% de las personas que lo usan tienen infecciones locales, queloides, reacciones alérgicas y heridas por tracción. Los piercing en la zona del cartílago de la oreja, que es una estructura avascular, son más proclives a infecciones como pericondritis y abscesos. Las complicaciones no infecciosas en el piercing de oreja son comunes, principalmente queloides y cicatrices hipertróficas. Los queloides, además del aspecto estético producen dolor y picazón. El tratamiento consiste en la escisión quirúrgica, inyecciones locales de corticoides, criocirugía, vendajes compresivos, radiación y láser.
La dermatitis alérgica por el níquel es frecuente y se trata con corticoides locales. En estos casos y en las infecciones se debe retirar temporalmente el adorno y colocar un anillo de teflón si se quiere mantener la permeabilidad del orifico.
La infección local se trata con bacitracina tópica o por vía oral cuando la infección es de mayor envergadura. En este caso se administran cefalosporinas como la cefalexina o las penicilinas resistentes a la penicilinasa como la dicloxacilina.
Las heridas por tracción deben ser reparadas dentro de las 12 horas con una simple sutura. En casos de heridas más complejas se derivará a un cirujano plástico.














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